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"Narcotráfico y calles sin ley: la crónica de un youtuber que desafía el miedo en Guayaquil"

07/09/2024 • Guayaquil - Ecuador

"Narcotráfico y calles sin ley: la crónica de un youtuber que desafía el miedo en Guayaquil"

API - CESAR MUÑOZ

Federico Zompichiatti, conocido como Zazza, llegó a Ecuador buscando algo que muchos evitarían: el miedo. Mientras otros huyen de la violencia en uno de los países más peligrosos de Latinoamérica, Zazza, el youtuber italiano con poco más de 800.000 seguidores quien ganó fama recorriendo los barrios más peligrosos del mundo, decidió adentrarse en la Isla Trinitaria de Guayaquil suroeste de Ecuador. Pero lo que encontró allí no fue sólo adrenalina ni historias de supervivencia; en medio de calles vigiladas por jóvenes armados y bajo la ley de las bandas, descubrió una inesperada esperanza entre guantes de boxeo y promesas rotas.

 

Fue una tarde de domingo cuando conocí a Federico Zompichiatti, más conocido como Zazza, un joven youtuber italiano radicado en España que está arrasando en las redes sociales. Nacido en Udine, Italia, a sus 31 años ha encontrado su pasión recorriendo los barrios más peligrosos del mundo. Adrenalina, desigualdad y criminalidad, son las fuerzas que asegura lo impulsan a continuar con su peculiar travesía.

Desde 2016, Zazza reside en Barcelona. Tras abandonar su trabajo nocturno como coctelero, decidió volcarse a crear videos de retos y desafíos divertidos para su canal de YouTube. Hoy en día, cuenta con más de 800 mil suscriptores y ha superado los 100 millones de visualizaciones. Su presencia también se extiende a Instagram y TikTok, donde acumula 10.2 millones de "me gusta". Sin embargo, fue la alarmante situación de inseguridad en Ecuador, recientemente catalogado como el país más violento de Latinoamérica, lo que lo llevó a emprender este viaje. "Quiero sentir ese miedo del que todos hablan. He preguntado mucho, y todos me cuentan que viven con temor", confesó.

Nos encontramos en pleno centro de Guayaquil, específicamente en el sector del mercado central, donde iniciaría nuestro recorrido. Dos vehículos nos esperaban en una esquina. Subimos a uno mientras el otro nos seguía de cerca. Nos dirigimos hacia el sur y, pocos minutos después, la Perimetral nos dio la bienvenida con una escena tan real como cruda: el robo de un celular a un pasajero de una camioneta con la ventana abierta. "¿Esto es real o le avisaste que venía?", bromeó Zazza, entre susto y risa.

Llegamos a un punto donde nos reuniríamos con otras personas que nos acompañarían hasta la Isla Trinitaria, nuestro destino. Una llamada alertó la presencia de un vehículo que debíamos seguir. La "Firma", jefe del lugar, ya había dado su aprobación para nuestra visita. Zazza comenzó a preparar su equipo, probó el micrófono y observó el entorno. "Aquí no hay libreto, todo lo improviso sobre la marcha", comentó mientras nos adentrábamos en el sector. Cada cuadra estaba custodiada por jóvenes que nos observaban con sigilo y saludaban a nuestros "guías". Todo parecía bajo control.

Nos detuvimos frente al famoso "puente del muerto". Allí, dos tipos nos esperaban. Llevaban tatuajes en brazos y rostro, y parecían ser de alto rango en la jerarquía local. Nos dieron la mano y aseguraron que no nos pasaría nada. Zazza habló con ellos, y pronto hubo un cambio de planes: primero nos llevarían a conocer a una leyenda del barrio.

Caminamos siguiendo un sendero marcado por señas y silbidos de los jóvenes del lugar, hasta llegar a Trinibox, un gimnasio donde Yecson Preciado, conocido como "El Demoledor", impartía su sabiduría en el boxeo. Preciado, un exboxeador de renombre, ahora se dedica a entrenar a niños y jóvenes, alejándolos de las calles y las drogas en uno de los barrios más peligrosos de Guayaquil. Entre bromas y anécdotas, la conversación fluyó mientras los chicos golpeaban sacos y se ponían guantes para entrenar. Zazza le preguntó cuánto ganaba por su trabajo, y con una mirada nostálgica, Yecson respondió: "Las autoridades me dejaron solo. Vivo de la caridad y buena voluntad de los padres de mis alumnos, pero ellos también tienen problemas económicos, no les puedo exigir".

Después de unos 15 minutos, nuestros acompañantes, siempre atentos a cada detalle, se acercaron para advertirnos que debíamos movernos. "No es seguro estar mucho tiempo aquí", nos dijeron con urgencia. Salimos del gimnasio del "Demoledor" apresuradamente, mientras varios niños se despedían de Zazza, quien les regaló unas monedas.

A la salida, Zazza observó a un grupo de adultos conversando en el portal de una casa. Se bajó del carro y les preguntó cómo era vivir allí. Dos mujeres se miraron entre sí, y una respondió: "Aquí todo bien, vivimos bien". Pero tras una breve pausa, añadió: "Es mejor que se vayan". Zazza insistió, pero no obtuvo más respuestas. Más adelante, se escucharon risas. Frente a nosotros, tres muchachas reían a carcajadas, y una de ellas le dijo: "Quédate a vivir aquí, nosotras te cuidamos".

De nuevo, nos interrumpieron y nos urgieron a dejar el sector "por nuestra seguridad". De pronto, el ambiente cambió. El lugar empezó a llenarse de movimiento: jóvenes corriendo, motos yendo y viniendo. Entre la algarabía, se escuchaban frases de alerta: "¡Pilas muchachos, llegó, llegó!". La "Firma" ya no podía reunirse con nosotros; un conocido jugador de fútbol había llegado al barrio. Aunque no revelaron su identidad, nos contaron que suele visitarlos y que "siempre trae cosas para los muchachos".

Ante tanta agitación, decidimos irnos. Insistían en que ya no era seguro seguir allí. El otro bando ya sabía de nuestra presencia y podría intentar cualquier cosa. Así, abandonamos el lugar. No logramos nuestro objetivo principal, pero al menos sacamos una historia positiva del barrio.

La Isla Trinitaria es un populoso sector ubicado al sur de Guayaquil, donde el 60% de los habitantes son afroecuatorianos. Allí, la única ley que impera es la de las bandas que se disputan el territorio para el expendio de drogas. De regreso al centro de la ciudad, Zazza reflexionaba sobre la experiencia. "Todo el tiempo se sentía el ambiente pesado. Esto está muy vigilado por los tipos, están atentos a todo", comentó. A pesar de todo, consideró que la jornada había salido bien.

En los próximos días, Zazza planea recorrer el país. Entre sus destinos están Quito, Quevedo y Manta, antes de regresar a Guayaquil para tomar su vuelo de vuelta a Barcelona, España.  CM/JC - API

 

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