Se parece al primer día de clases: uniformes novedosos, caras nuevas a los costados, incluso cambian algunos profes. Así se prende el ambiente futbolero de cara a una nueva edición, la 65, del campeonato ecuatoriano actualmente denominado LigaPro-2022.
Independiente del Valle defenderá su corona, la primera de carácter nacional que logró en la pasada temporada. Antes, en 2019, fue monarca de la Copa Sudamericana.
Los principales escollos para interrumpir el bicampeonato de los Rayados serán los protagonistas de siempre. Barcelona, Liga de Quito y Emelec, que por historia, pergaminos pero sobre todo por el respaldo popular que arrastran están obligados a estar en la cima.
Al igual que Independiente, toreros, eléctricos y albos apostaron por mantener el proceso desde sus respectivos banquillos.
El estratega portugués Renato Paiva intentará revalidar la campaña de los rojinegros a la vez de sorprender en la Libertadores, donde ya es considerado un rival de prestigio difícil de lidiar en cualquier campo de Sudamérica.
A su favor, la inagotable cantera de talentos propios, fruto de sus formativas que abastecen al cuadro principal a raudales a lo largo de todo el año.
Fabián Bustos lleva ventaja competitiva sobre el resto de participantes tras librar, aunque esforzadamente la primera fase de la Copa.
Sin una contratación rutilante, como en los viejos tiempos, el ídolo mantiene la base sobre el talento de Damián ‘Kitu’ Díaz, la eficacia del golero Xavier Burray, el despliegue de Emmanuel Martínez, los goles de Gustavo Mastriani y el constante crecimiento de Byron Castillo que pronto será vendido al fútbol internacional.
Se espera que el brasileño Leonai Souza deslumbre, por lo pronto sin mostrar mucho en el campo se ganó un bono de confianza ante la exigente fanaticada canaria tras anotar el penal de la clasificación ante el uruguayo City Torque.
Doble reto
El vecino del Astillero, también aparece tocado por la crisis y por ello varias de sus grandes figuras no renovaron.
La garantía para dar batalla está en que se mantiene el proyecto a cargo del español Ismael Rescalvo que emprendió hace dos temporadas y que va en plan constante de crecimiento.
Salir adelante en copa y campeonato es parte del desafío, al que están habituados los azules cada año.
La infortunada campaña de Liga en 2021 que apenas alcanzó para rasguñar un cupo para la Sudamericana, parece obligó a una importante renovación de la plantilla.
De los considerados grandes es el que más ha sumado, solo dejó a uno de los cinco extranjeros (el volante Ezequiel Piovi, ahora capitán ante la lesión de Adrían Gabbarini que no ha sido inscrito aún).
De la mano del argentino Pablo Marini se mantiene el plan de oportunidad para los jóvenes talentos, igual que en la segunda parte del torneo pasado, en la pretemporada no sorprendió ver de titulares en los amistosos a juveniles como Juan Macías (17 años), Sebastián González (19), Jéfferson Arce (19).
Los que darán pelea
Universidad Católica ha resultado uno de los cuadros más regulares de los últimos años, aunque le ha faltado el remate final. Dos clasificaciones consecutivas a Libertadores lo atestiguan bien.
Si bien perdió a varios jugadores clave, el once camarata lleva varios años fortaleciendo el trabajo en formativas y los frutos los cosecha ahora.
En ese andarivel de complicados de vencer para los considerados grandes se encuentran Mushuc Runa, Delfín y el sorprendente 9 de Octubre que estarán animando también la Sudamericana
En otro flanco, de los arranca puntos, lucen los ambateños Macará, Técnico Universitario, el morlaco Deportivo Cuenca y el siempre difícil en casa Orense. En este grupo se arrima el irregular Guayaquil City que logró fichar experimentados como Matía Oyola.
Estarán en competencia hasta que la crisis los agobie, como suele pasar cada torneo.
Los debutantes
De la serie B arriban dos benjamines el Cumbayá de Pichincha y el azuayo Gualaceo, verdaderas incógnitas en el fútbol rentado.
Se conoce que están nutridos de jugadores que han deambulado por la mayoría de equipos, algunos en el ocaso de sus carreras.
Este es el caso del lateral Juan Carlos, el volante Fernando Hidalgo y el ariete de origen argentino Daniel Neculman, que refuerzan al nuevo elenco pichinchano que dirige Luis Espinel, ex Olmedo de Riobamba.
Gualaceo, al mando del DT ecuatoriano Leonardo Vanegas, anuncia a los defensores Gerardo Gordillo (Guatemala), José Barreal (Argentina), los mediocampistas Felipe Ávila (Colombia) y Joaquín Vergés (Uruguay), mientras que en ataque estará el charrúa Gustavo Alles.
Institucionalmente cuentan con escasa historia, efímera parcialidad y eso en la cancha a larga pesa.